

¿Quien no ha tenido en su pandilla de la niñez y adolescencia un lugar de reunión, fijo y especial, situado en algún tramo de escalera? No puedo imaginar, para los chiquillos, mejor sitio que sirva de atalaya, de grada y atarazana que una porción escalonada que procure altura, confort y sombra en la calle. […]
a través de EDUARDO GUILLE. TRES PELDAÑOS PERO UN SOLO ESCALÓN — EL BLOG DE FATHER GORGONZOLA

El coche y la pintura pertenecen a Rolf Wirz.
Desde hace muchos años, tres de mis hermanos, se reúnen cada miércoles por la tarde para tomar un helado de tres bolas con sirope de arándanos y charlar de sus cosas.
Es un ritual familiar que me encanta compartir con ellos, cuando estoy en Málaga.



Acuarela 29,7 x 21 cm.
Sobre papel 200 g/m2 libre de ácidos.